Tecnología, productividad impacto en Chile

Las grandes empresas de Chile han incorporado en un gran porcentaje el uso de las tecnologías en sus procesos de desarrollo. Nuestro desafío como país descansa en incluir a las Pequeñas y Medianas Empresas (PYME’s), las cuales necesitan incorporar tecnología a sus estrategias de negocio para poder ser más productivas y aumentar su grado de eficiencia. Éstas constituyen cerca del 80% de la contratación laboral en Chile, lo que las sitúa en una posición de considerable trascendencia, ya que logrando su modernización, se alcanza la modernización del país en general.

Existen diversos obstáculos que impiden el desarrollo de proyectos de tecnología en las empresas, entre los que destacan la resistencia al cambio y la mala definición de los requerimientos.
Las PYME’s presentan diferentes necesidades que las hacen recurrir al uso de las TI. En general, estas necesidades buscan la mejora de algunos de los procesos de la empresa.


Por otro lado, están la empresas de tecnologías de información, que proveen las soluciones tecnológicas a las PYME’s. Estas empresas, en los últimos años, se han dado cuenta del potencial que representan las PYME’s y han puesto los ojos en ellas.
Una de las soluciones que tiene cada vez más importancia es Internet, que juega un papel muy importante para las PYME’s y dada su versatilidad, contribuye de manera satisfactoria en la cobertura de sus necesidades.

Resulta difícil creer que hoy en día sobreviva alguna empresa que no afronte algún proceso de renovación a corto o medio plazo. En este nuevo entorno, la implementación de las Tecnologías se ha convertido en el elemento central para de mejorar la competitividad de las empresas para la optimización de sus procesos.

A las empresas se les vienen tiempos difíciles y las empresas centran su actividad en el impulso de iniciativas para la innovación tecnológica. Según las últimas investigaciones, el lograr el desarrollo nacional no se alcanzará si no se fomenta la inversión en tecnología, innovación y formación.

Conceptos como conectividad, teletrabajo, identidad digital, oficina digital, son cada vez más frecuente en los países desarrollados: El escritorio como lo conocemos desaparecerá, gran parte de las labores las desarrollaremos desde un equipo móvil desde cualquier punto a través de instrucciones de voz, el papeleo dará paso a documentación que se administrará digitalmente y todo bajo estrictas medidas de seguridad. En cuanto a los profesionales de las Tecnología, se dividirán en cuatro dominios de conocimiento: tecnología, información, procesos y relaciones humanas.

Esta nueva estrategia de negocio, liderada por los profesionales de las tecnologías, está en línea de las declaraciones de Nicholas Negroponte, quien afirmó que, frente a la oficina del átomo (lo tangible) se pasará a la oficina del bit (lo virtual). El mundo digital permitirá que los computadores estén conectados con todo el mundo a través de banda ancha. La oficina del próximo siglo se basará en las comunicaciones, que tienden a la globalización del trabajo a través de las nuevas tecnologías, las empresas de TI ofrecen las herramientas como mensajería instantánea, telefonía IP, todo ello integrado, en un solo equipo las funciones que ahora desempeñan varios aparatos. La puesta al día de la nueva oficina implicará aceptar dos conceptos tan opuestos como lo global y lo integrado.

La oficina digital, que representará a la Pyme del futuro, requiere simultáneamente el dominio técnico de todos los procesos digitales de la información. El soporte material del papel debe dar curso a los bits, lo que constituirá el núcleo de la oficina digital, entendiendo por documentos facturas, informes, bases de datos, deben ser las nuevas herramientas. La empresa aglutinará todo un conjunto de información mediante las TIC, la gestión documental, redes y comunicaciones. Así, las técnicas más importantes deben ser la gestión de documentos electrónicos, la tecnología de imágenes y la gestión de flujos de trabajo (workflows), integrando todos los dispositivos. Esto evitará, por ejemplo, que un empresario no encuentre a un cliente por tener varias fuentes de contactos, unos en el smartphone, o computador portátil, otros en el tablet, otros en el ordenador de casa y otros en la oficina. De alguna manera deberá haber una sola lista de contactos a la que se pueda acceder desde cualquiera de sus dispositivos, la conectividad  está jugando un rol fundamental.

Las rutinas, hábitos profesionales cambian y las competencias laborales de los empresarios del siglo XXI deben adecuarse a este nuevo contexto, la Pyme requiere conectividad, y se espera que en algún momento todo el mundo esté conectado a través de redes inalámbricas. Todos los empleados podrán acceder a cualquier contenido para el que tengan permiso, estén en una red pública o privada, en una explosión de intercambio entre personas, documentos y formatos digitales.

Con este sistema, el trabajador se empleará por objetivos, no por horas, los horarios serán más flexibles. Las empresas se ahorrarán los costos fijos de la oficina convencional, de la misma forma que las entidades bancarias se han ahorrado múltiples operaciones físicas que sus clientes realizan ahora mediante cajero o banca electrónica. El contacto entre los miembros de la oficina se llevará a cabo de manera virtual, siendo mucho más dinámico y evitando traslados innecesarios a los empleados. El teletrabajo puede constituirse en una importante modalidad que disminuye los costos de traslado y tiempo, pero para su implementación debemos dejar atrás las barreras de la presencialidad que limitan la permanencia del trabajador en la oficina, por otra parte requerimos de un trabajador más disciplinado y autoprogramable que sea capaz de afrontar desafíos y encargos para que trabaje realmente por objetivos, importantes desafíos son los que se deben abordar, pero sobre todo debemos aprovechar las oportunidades que el comercio global nos ofrece, debemos pensar a nivel internacional y aprovechar al máximo los diversos TLC que hoy tiene nuestro país.

De acuerdo a lo anterior, se proponen diferentes acciones para lograr la modernización de Chile y en gran parte de ellas la presencia del Gobierno es fundamental. Sin embargo, para lograr esos objetivos nuestro país requiere necesariamente formar el capital humano acorde con las exigencias del mercado. Para ello, es urgente contar con técnicos calificados que tengan una formación de acuerdo con las competencias laborales que la industria actualmente demanda y que sean un aporte para el desarrollo del país.
Necesitamos también contar con docentes con trayectoria profesional y laboral, que sean capaces de transmitir sus experiencias y competencias a nuestros alumnos. En este sentido, es fundamental el apoyo a la formación de docentes en el ámbito técnico, a través de intercambios a nivel de instituciones extranjeras en materia de TI, hacia países desarrollados que cuentan con mayor nivel de avance, realización de pasantías de profesores en empresas tecnológicas relevantes a nivel mundial en países como Canadá, Estados Unidos, Europa y también generar intercambios de alumnos hacia Centros Mundiales Tecnológicos de referencia para que adquieran parte de su formación como técnicos.
Frente a esta realidad los nuevos profesionales requieren desarrollar las competencias adecuadas para enfrentar las necesidades del mundo laboral. Ello nos permitirá ser competitivos como país e insertarnos con éxito en el escenario global.

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