Avances en Tv digital Terrestre

Latinoamérica debe hacer frente a importantes cambios en materia de telecomunicaciones y en particular a la regulación de la televisión, fundamentalmente, en relación a los cambios que generará la televisión digital terrestre (TDT). Este cambio debe ir de la mano con la generación de políticas públicas acordes a las exigencias tecnológicas y con un marco legal que esté a la altura de los nuevos tiempos que estamos viviendo en materia tecnológica. Según las tendencias que han imperado a la fecha en los países que han implementado la televisión digital como sucesora de la televisión analógica, veremos que se generará la liberación de espectro.

El gran desafío será para el Estado que le corresponderá generar nuevas alternativas para administrar la transición que se comenzará a vivir en ese contexto. Otro tema que será relevante dada la convergencia que enfrentaremos so los servicios de valor agregado, que también deberán ser analizados por el marco regulatorio que se aplicará a la TDT, en diversos países de nuestra región encontramos una regulación diferenciada o como señalan algunos autores “segmentada según la naturaleza de los servicios de regulación y que debe tender a la convergencia de los servicios cómo ya lo han hecho países como EE.UU y en la Unión Europea.”[1] No se puede negar que el cambio de la televisión analógica a la digital generará una gran diferencia de servicios, que tal como se mencionaba abrirá nuevas oportunidades en la industria de la televisión. Este cambio que comenzaremos a experimentar se ve reflejado en varios autores[2] que explican con mayor detalle este relevante avance. “Lo esencial de la tecnología digital y que la diferencia de la analógica convencional es la generalización del código binario propio de los computadores. La diferencia entre ambas se puede definir de la siguiente manera: en el sistema analógico la imagen es captada tal y como es en la realidad, utilizando para ello el mismo fundamento que la fotografía que, consecutivamente, forman la imagen que luego vemos en el receptor. El sistema digital, a diferencia del anterior, memoriza la imagen que pretende transmitirse, la descompone en una serie de puntos diferenciados por sus características, y a los que se atribuye un código determinado (código binario). Con ello, no se envía una imagen, sino un conjunto de números que luego son traducidos por el receptor, atribuyéndoles a cada uno de ellos una imagen y un sonido. La comprensión de la información permite que en la misma frecuencia por la que se emite un canal analógico puede transmitirse hasta cinco canales en tecnología digital.”[3] Este cambio no sólo derivará en una modificación tecnológica sino que también se requiere de una reforma legal. Uno de los aspectos legales más relevantes y de repercusión jurídica es lo que se ha llamada la digitalización de la fuente en los medios de comunicación audiovisual que junto a ello se genera un aumento y aprovechamiento del espectro radioeléctrico. Los canales de radioeléctricos de la televisión digital ocupan el mismo ancho de banda (8MHz) que los canales utilizados por la televisión analógica pero, debido a la utilización de técnicas de compresión de las señales de imagen y de sonido (MPEG), tienen la capacidad para un número variable de programas de televisión en función de la velocidad de transmisión, pudiendo variar entre un único programa de televisión de alta definición con gran calidad de imagen y sonido a cinco programas de calidad técnica similar a la actual o incluso más programas con calidad similar al video. La implementación de la tecnología digital en la difusión de señales de televisión implica como hemos mencionado un mejor aprovechamiento y rendimiento del espectro radio eléctrico, lo que tiene un impacto en el argumento de limitación física del espacio. En Europa se ha comenzado a cuestionar la tradicional configuración jurídica de las actividades de televisión frente a la digitalización de las señales, dado que puede ser considerado prácticamente ilimitado el aprovechamiento del espectro. Pero la implantación de la tecnología digital supone un cambio de paradigma en cuanto a que nos lleva a un cambio de rol que tiene el espectador que pasa de ser un sujeto pasivo a tener un mayor rol activo a través de la interacción que se produce y con ello también un cambio en el modelo económico de la televisión, llegando a una masificación de la televisión de pago.

[1] Gutiérrez Barbagelata, J., Revista Chilena de Derecho Informático, Santiago, 2003.
[2] Fernández Salmerón, Manuel, La Radio televisión digital terrestre, Valencia, 2009. Varios autores, Coordinador Carrasco Perera, Ángel, Estudio sobre telecomunicaciones y derecho de consumo, 2005.
[3] Rozados Oliva, -M.J, La televisión local por ondas, Comares, Granada, 2001.

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